...Y en ese infinito mar, siento que un instante es eterno, los suspiros se cuelan, mis manos buscan entre las hojas un recuerdo, toco la arena, el aire golpea mi rostro, veo entre esas montañas cual es mi verdadero rostro. Pasa el tiempo y sigo jugando a creer que con los años nos hacemos más sabios, pero a final de cuentas se que realmente volvemos poco a poco a ser nuevamente niños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario