domingo, 25 de septiembre de 2011

RASGOS, diafragmatica oposición de ver las cosas, maniática. La necesidad alocada de abrir cajas vacías, de revelaciones dúctiles, tiempo... Esta vez no era más que la procesión de recuerdos, definir un choque de partículas electrificadas que arañaban mi conciencia. Vertebras, uñas, venas... No quería oír repetir ese mismo grado de libertad encajonado saliendo por tus ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario